martes, 26 de agosto de 2008

Spanair


En casos como este, sólo cabe una pregunta...¿Por qué?. Quien tiene la potestad de decidir quien vive y quien muere. Sea Dios, sea Alá, sea el destino, sea quien sea, ¿porque hay personas que se tienen que ir de este mundo en contra de su voluntad? Personas que segundos antes de su muerte, horas, días antes, eran seres con ilusiones, con proyectos, con ideas de futuro, con familia, amigos, y en menos de un segundo, todo eso se va al garete. Sea quien sea, o lo que sea, que decide quien vive y quien muere, se debería parar un segundo a pensar lo injusto que es tomar esa decisión, porque quien único debería decidir sobre la vida de una persona es la misma persona. Niños, adultos, bebés, que ya no están entre nosotros, y nosotros no estamos entre ellos, pero ¿por qué?. Todos deberíamos morir de viejos, o cuando nosotros queramos, porque la vida es un derecho, y como todo derecho, sólo cada uno de nosotros tenemos la potestad para ejercerlo. Permítanos vivir, y morir, pero cuando nosotros queramos, o cuando nos sintamos preparados, déjenos decidirlo a nosotros, no nos corte las alas en los mejores momentos de nuestras vidas, no aleje de nosotros a nuestros seres queridos, a nuestras familias, a nuestros amigos. Que clase de macabro juego es esto llamado vida, en el cual ni nacemos todos con las mismas fichas para jugar, y se nos elimina del juego cuando menos lo esperamos, para que nos das la oportunidad de jugar, si nos pegas la patada cuando tu quieres, que pasa, que tienes miedo de que la gente pueda ganar el juego, y por eso te las llevas. Vaya mierda de juego, reinventalo, cambia las normas, porque te lo has montado fatal.

A todas las personas afectadas por el vuelo JK5022, estoy con ustedes, y piensen una cosa, se han ido, porque el inventor del juego les tenia envidia, tenia miedo de que personas tan buenas pudiesen ganar esta mierda de juego llamado vida. Pueden estar orgullosos de ellos, eran ganadores. Ánimo y suerte...pq esta vida esta mal hecha. Seguro que ahora todos ellos están en un lugar mejor, en un juego donde las reglas son iguales para todos, y donde el creador del juego les deja jugar hasta el final